El Gobierno brasileño anunció hoy una exención fiscal que pretende incentivar por al menos tres meses la producción y la venta de heladeras, lavarropas y fogones que consumen menos energía.
La medida prorroga la reducción de impuestos que ya había sido concedida a estos electrodomésticos hace seis meses pero ahora con un diferencial ambiental, ya que el impuesto será menor entre más eficiente sea el electrodoméstico en el consumo de energía.
"Vamos a renovar las exenciones que habíamos concedido para estos productos pero con un nuevo criterio, un criterio ambiental que es el menor consumo de energía", afirmó el ministro brasileño de Hacienda, Guido Mantega.
"La reducción de impuestos será mayor para los productos que ahorran energía y que tienen un sello ambiental certificando su eficiencia energética", agregó.
Las reducciones fiscales fueron anunciadas inicialmente en abril pasado, pero entonces con el propósito de disminuir los precios para incentivar la economía y ayudar a Brasil a hacer frente a la crisis económica global.
El Impuesto a la Producción Industrial (IPI) sobre las heladeras fue reducido en abril desde el 15% hasta el 5%, la tasa sobre las máquinas de lavar ropa fue disminuida del 20% al 10% y la que incide sobre los fogones cayó del 4% al 2%.
Esas exenciones vencen el 1 de noviembre, pero el Gobierno decidió prorrogarlas al menos hasta el 1 de febrero con los nuevos criterios ecológicos.
En cuanto a los lavarropas, las más eficientes serán tributadas con una tasa del 10% y las que más consumen con el 20%, en tanto que los fogones que más ahorran energía pagarán el 2% y los que más gastan el 4%.
Según Mantega, el objetivo de las medidas es mantener los precios bajos para que el consumidor de menor renta pueda tener acceso a los aparatos, incentivar la producción y el comercio en momentos de crisis, y estimular la venta de los aparatos más eficientes.
Agregó que, a cambio de las medidas, tanto los fabricantes como los comerciantes se comprometieron a aumentar la contratación de mano de obra.
"El aumento de la oferta de aparatos más eficientes puede generar un ahorro de 35 gigavatios de energía por año", dijo por su parte el ministro de Minas y Energía, Edison Lobao.
Según Lobao, en las actuales circunstancias, Brasil tendrá que duplicar en 20 años su actual capacidad de producción de energía, desde los 110.000 megavatios actuales hasta 220.000 megavatios en 2030, y gran parte de esa nueva oferta tendrá que ser generada por plantas que usan combustibles contaminantes como diesel y carbón.
"No es la gran medida para reducir las emisiones de gases contaminantes, pero es una de las varias medidas que tenemos que adoptar para reducir el efecto invernadero", según Mantega.
La medida prorroga la reducción de impuestos que ya había sido concedida a estos electrodomésticos hace seis meses pero ahora con un diferencial ambiental, ya que el impuesto será menor entre más eficiente sea el electrodoméstico en el consumo de energía.
"Vamos a renovar las exenciones que habíamos concedido para estos productos pero con un nuevo criterio, un criterio ambiental que es el menor consumo de energía", afirmó el ministro brasileño de Hacienda, Guido Mantega.
"La reducción de impuestos será mayor para los productos que ahorran energía y que tienen un sello ambiental certificando su eficiencia energética", agregó.
Las reducciones fiscales fueron anunciadas inicialmente en abril pasado, pero entonces con el propósito de disminuir los precios para incentivar la economía y ayudar a Brasil a hacer frente a la crisis económica global.
El Impuesto a la Producción Industrial (IPI) sobre las heladeras fue reducido en abril desde el 15% hasta el 5%, la tasa sobre las máquinas de lavar ropa fue disminuida del 20% al 10% y la que incide sobre los fogones cayó del 4% al 2%.
Esas exenciones vencen el 1 de noviembre, pero el Gobierno decidió prorrogarlas al menos hasta el 1 de febrero con los nuevos criterios ecológicos.
En cuanto a los lavarropas, las más eficientes serán tributadas con una tasa del 10% y las que más consumen con el 20%, en tanto que los fogones que más ahorran energía pagarán el 2% y los que más gastan el 4%.
Según Mantega, el objetivo de las medidas es mantener los precios bajos para que el consumidor de menor renta pueda tener acceso a los aparatos, incentivar la producción y el comercio en momentos de crisis, y estimular la venta de los aparatos más eficientes.
Agregó que, a cambio de las medidas, tanto los fabricantes como los comerciantes se comprometieron a aumentar la contratación de mano de obra.
"El aumento de la oferta de aparatos más eficientes puede generar un ahorro de 35 gigavatios de energía por año", dijo por su parte el ministro de Minas y Energía, Edison Lobao.
Según Lobao, en las actuales circunstancias, Brasil tendrá que duplicar en 20 años su actual capacidad de producción de energía, desde los 110.000 megavatios actuales hasta 220.000 megavatios en 2030, y gran parte de esa nueva oferta tendrá que ser generada por plantas que usan combustibles contaminantes como diesel y carbón.
"No es la gran medida para reducir las emisiones de gases contaminantes, pero es una de las varias medidas que tenemos que adoptar para reducir el efecto invernadero", según Mantega.

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